La gravedad de las situaciones de violencia extrema sucedidas en Bariloche en lo que va de octubre (tres asesinatos y un apuñalado en plena vereda, en un área comercial) “es sorprendente” y, por las condiciones en las que se dieron, sobrepasan la capacidad de prevención policial, señaló la jefa de la Policía de Río Negro, Mary Carmen Carrizo.
La funcionaria calificó como “lamentable” la situación que se observa hoy en día, en la que la gente “se atreve de alguna u otra manera a querer hacer justicia” por mano propia, “o por lo menos tener la razón en cualquier situación y en cualquier contexto en que se origina el problema entre las partes”.
“Sorprende el nivel de violencia extremo en querer resolver de esta manera” los problemas personales, “agrediendo la vida de otra persona” por cuestiones muchas veces insignificantes, como un roce o una mirada, sostuvo Carrizo en un reportaje con Nada Personal.
Los crímenes
La jefa policial se refirió de esta forma a los tres homicidios registrados en Bariloche en los últimos 20 días.
En el primero de ellos, sucedido el 5 de octubre, fue asesinado Lucas Gatica a la salida de un comercio en plena calle Onelli, frente a su pareja e hijo. Antes había mantenido un altercado verbal con un hombre por un supuesto roce de hombros al salir de la tienda. Tras ello, el asesino se paró detrás del asiento del auto en el que Gatica iba de acompañante y lo fulminó a tiros. Una semana después la Policía detuvo a Agustín Rasini, a quien se le dictó la prisión preventiva.
El último viernes, en el cementerio municipal, fue asesinado Sebastián Ojeda Ferro de un balazo en el cuello. Por ese hecho fue detenido José Evaristo Chávez Aguilar, un hombre con un grave prontuario que había accedido al beneficio de salidas transitorias tras cumplir la mitad de la pena de 14 años por el asesinato del niño David Oyarzo en 2014.
El último de los crímenes fatales ocurrió este martes por la tarde en una vivienda de la calle Peulla, en el barrio El Frutillar. Si bien el incidente está siendo investigado por la justicia, Carrizo reveló que la víctima estaba cuidando una casa cuando unas cuatro personas intentaron meterse en el terreno para ocupar una construcción precaria en la parte posterior. Según la hipótesis, hubo una discusión, uno de los invasores sacó un arma y disparó. El hombre que murió llevaba una tobillera electrónica.
“Anoche estuvieron trabajando hasta tarde el equipo de trabajo del Ministerio Público Fiscal, a cargo del doctor Lozada, con todo el área de investigaciones que nosotros tenemos. De hecho, también estuvimos nosotros porque yo estoy en Bariloche, así que me apersoné al lugar”, precisó la jefa de la Policía. Y explicó que “se hicieron tres allanamientos inmediatos, también se tomaron testimoniales inmediatas y eso también nos da los sospechosos que hoy en día tenemos buscando, con órdenes de detención”.
Mientras que el asesinato de Gatica fue la culminación de un hecho casual, en los otros dos hay involucradas “personas que han tenido antecedentes, han estado detenidas, están muy identificados a nivel policial”, sostuvo Carrizo, y dijo que esto “de alguna manera marca el contexto en el cual se están desarrollando los los hechos”.
Por sus características, los últimos crímenes “sobrepasan la (capacidad de) prevención, en cuanto a poder anticipar nosotros estos problemas que tienen entre estas personas”, afirmó la funcionaria, y dijo que víctimas y victimarios ya se conocían de antes.
Pese al desenlace, la respuesta policial en los tres episodios fue “muy buena”, sostuvo la jefa de la fuerza: “En los tres hechos se actuó rápido, se miraron las cámaras, se tomaron testimoniales, y lógicamente terminaron con allanamientos y la ubicación de los autores en los dos hechos primero y en este momento todavía estamos tomando testimonial”.
Los crímenes de octubre sucedieron en distintas partes de la ciudad y no hay ninguna vinculación entre ellos: todos fueron motivados de forma particular a raíz de problemas entre las partes.
Para la funcionaria, esto da cuenta de que hoy en día “está muy visible el nivel de tolerancia a nivel general. No solamente en este contexto, en cualquier situación. La gente se nota un tanto exaltada, enojada”, y en todo tipo de relaciones “se nota el nivel alto de agresividad entre nosotros mismos, entre vecinos, familia, pareja, matrimonio, amigos”.

