La revista Al Margen cumple esta semana 20 años de existencia. Dos décadas de comunicación comunitaria y popular, de contar la realidad de la ciudad desde una mirada personal con la idea de “de ampliar voces, de darle voz a quienes no la tienen”, según define el propio medio autogestivo que se constituyó como una cooperativa de trabajo. 

Nacida como una revista en papel al calor de la crisis que sacudió al país a comienzos de siglo, la publicación cambió de formatos y de soportes; con los años dejó de salir impresa y se adaptó “al cambio comunicacional, digital y global”, explican sus trabajadores, que pese a estas transformaciones mantienen sus raíces: “Lo que sigue igual y no cambiamos nunca es nuestra esencia y la convicción de que la Comunicación es un derecho y no un negocio para unos pocos”.

Entre las actividades que eligieron para celebrar estos 20 años destaca la muestra fotográfica “¡Acá estamos!”, un recorte de los hechos que más los marcaron, un recorrido por la resistencia y las luchas de Bariloche desde las lentes de dos de sus fotorreporteros: Eugenia Neme y Pablo Candamil. La muestra, inaugurada el último lunes, se podrá ver por una semana más en Casa Macacha, en Pasaje Gutierrez 890, de 10 a 20 horas. 

En esta charla con BRC, Eugenia Neme comparte sus vivencias en la organización, en un relato que entrelaza su experiencia personal con parte de la historia de la revista. 

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

En primera persona

Eugenia colaboró con la revista y la organización entre 2014 y 2022, y aunque se fue formalmente, asegura que una parte de ella permanece allí. “Nunca dejás de ser parte. Por más de que te retires desde lo formal, desde el corazón siempre seguís siendo parte”.

“Al ser un medio comunitario y estar en donde ningún otro está, al ser un medio que cuenta las historias que ningún otro medio cuenta, Al Margen le dio a Bariloche un lugar diferente en el plano de las noticias. Fue uno de los primeros medios que comenzó a cubrir, por ejemplo, la problemática de las comunidades originarias”. 

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

“Hasta 2020 la revista se publicó en papel. Del precio de venta se destinaba un porcentaje a los gastos de impresión y el resto iba para los vendedores, que eran usuarios de salud mental, gente en situación de vulnerabilidad. Les representaba un ingreso que ayudaba, en el contexto de crisis de principios de los 2000”.

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

“Para mí fue una oportunidad enorme. Crecí un montón periodísticamanete, y como fotógrafa otro montón más. Fue como un descubrimiento. Si bien venía de trabajar en Buenos Aires en una fundación que se llamaba PH15, que fue un poco la que me marcó el camino en esto de trabajar en los barrios, Al Margen era no solo una herramienta social sino una herramienta de expresión y de poder narrar desde un lugar en el que me sentía más cómoda que en un medio hegemónico”.

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

“Yo recién empezaba y eso me dio un lugar y un espacio que no sé si de otra manera lo hubiera ganado. Al Margen tiene toda esa implicancia para mí”.

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

“Desde lo personal significó todo. Amigos, gente, cariño. Poder entrar a un barrio y que me conozcan. Poder trabajar desde la miltancia, desde la organización. Me acercó un montón al feminismo, a poder entender los derechos de las mujeres, la lucha. Fue un empujón enorme para mí”.

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

“También poder entender las historias de las comunidades originarias. Nadie llegaba ahí y desde Al Margen lo tratamos siempre desde un lugar muy respetuoso, y siempre fuimos bien recibidos”.

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

Desafíos

“Un desafío grande fue el de poder conseguir la moneda para imprimir, laburar, armarla. Una vez por semana teníamos las reuniones de sumario y hablábamos de las notas que se iban a hacer. Armábamos toda una agenda de trabajo y eso estuvo muy bueno”. 

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

“Era también un desafío pensar las notas con los periodistas, desde dónde íbamos a contar, qué íbamos a hacer para no caer en un lugar común. Trabajar las historias desde una comunicación popular”. 

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

“Al Margen siempre contó también con personas que escribían con un gran profesionalismo. Para mí era siempre un desafío poder estar al nivel de quienes escribían. Aprendí un montón”.

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

“La revista se dejó de impimir por la cuestión del papel. El costo era altísimo y no lo pudimos sostener. Pero también fue agiornarnos a los nuevos medios digitales. Aunque siempre extrañé la revista en papel, hubiera estado bueno poder continuarla. Era muy difícil y significaba un montón de recursos que hacia 2020 o 2021 fueron terminándose”.

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

Recuerdos en el corazón

“Los recuerdos son un montón, no sé ni por dónde empezar. Las reuniones de sumario todos los lunes me encantaban. Primero eran en el grupo Encuentro. Después pasamos a Ruiz Moreno, y yo ahí ya me fui”.

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

“También guardo un buen recuerdo de la construcción de la sede, que está en el Nahuel Hue. Todo el armado, el aguante, el ir y venir, los presupuestos, todo ese acompañamiento”. 

“Y salir en la pandemia, cuando no había nadie en la calle, salir a hacer las fotos”. 

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

“Hubo momentos de tristeza también. Me acuerdo patente de cuando lo asesinaron a Rafa Nahuel: estar esperando en el hospital, todos juntos, abrazados, acompañándonos. A las 2 de la mañana, cuando nos dieron la identidad, ir a buscar a los papás de ‘Rafita’… todo muy movilizante”. 

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

“No era solamente ir y hacer la foto sino también un compromiso desde el corazón. Esto de poder muchas veces estar cerca de quienes fotografiábamos, escuchar sus historias, continuar en contacto”.

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

La mirada desde hoy

“Cuando me propusieron exponer, para mí fue hermoso. Es un pedazo de historia, ahí en las paredes, un recorrido enorme de siete años, de estar en calle bajo la nieve o la lluvia, bajo el sol”. 

Foto: Al Margen – Eugenia Neme / Pablo Candamil

“Lo que más me dejó fue la calle, estar ahí, conocer. Ir y venir. Todavía me da mucha risa cuando alguien me para y me dice ‘vos sos Euge, de Al Margen’”.

BRC - Información y noticias de Bariloche
Exit mobile version