
Trabajadores no docentes de la Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) solicitaron a los diputados nacionales por la provincia que «voten en contra» del veto presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario y contribuyan así a que las universidades «continúen siendo un espacio de crecimiento, equidad y desarrollo para toda la sociedad argentina».
En través de una carta remitida a los legisladores, integrantes del claustro no docente manifestaron su «profunda preocupación por el reciente veto presidencial«, y señalaron que la Ley anulada «representa una oportunidad crucial para asegurar los recursos necesarios que garanticen la estabilidad y el desarrollo de nuestras universidades nacionales».
La misiva se conoce un día antes de la sesión en la que la Cámara de Diputados de la Nación debata si mantiene o rechaza el veto del presidente Javier Milei. De los cinco legisladores que representan a Río Negro, tres (Lorena Villaverde, Sergio Capozzi y Aníbal Tortoriello) han anticipado su apoyo al veto y uno, Martín Soria, su rechazo. Aún se desconoce el sentido que le dará a su voto el representante de Juntos Río Negro, Agustín Domingo.
Más allá de ello, los trabajadores de la UNRN destacaron que la universidad pública «ha sido y sigue siendo un pilar de inclusión social, formación académica de excelencia, y motor de investigación e innovación en todo el país».
Y subrayaron que el veto presidencial «afecta directamente el financiamiento previsto para salarios, infraestructura y programas que mejoran la calidad de la educación y el acceso de miles de jóvenes, especialmente en regiones como la nuestra, donde las universidades desempeñan un papel aún más relevante en el desarrollo regional y social».
«Rechazar el veto no solo es una cuestión económica, sino también una reafirmación de nuestro compromiso con la educación pública como derecho universal», sostuvieron.
