* La autora, Silvina Molina, es periodista especializada en género. Se desempeñó durante los últimos años como Editora de Género de la Agencia Télam y ha publicado artículos en diversos medios del país y el exterior.


En tiempos de afirmaciones sin sustento, noticias falsas y debates cancelados con violencia on y off line, los feminismos seguimos interpelando y proponiendo pensarnos y repensarnos como sociedad.

Llegamos al 2024 con debates pendientes y reiterados. Hoy toca: reinas de belleza.

¿Qué belleza? Alta y flaca, seguro. Muchos de estos concursos se ayiornaron y ahora aceptan madres y no tienen límite de edad. Por ejemplo, en la edición de este año de Mis Universo concursará Alejandra Marisa Rodríguez una argentina de 60. Busquen su foto. Ella parece de 30. Porque la cuestión sigue siendo de qué belleza hablamos y porqué hay que exponer en una pasarela cuerpos de mujeres para que sean evaluados y se decida ‘cual es el correcto’.

El mensaje es brutal para las niñas, adolescentes, adultas: hay que parecerse a ese ideal inalcanzable de belleza corporal para ser ‘aceptable’ y aceptada.

Otra pregunta para pensarnos: ¿Cuántas ‘reinas’ indígenas o afro recordamos? En la respuesta encuentran otro de los motivos por los que se cuestionan estos concursos.

Y además: ¿Por qué no se eligen ‘reyes’ en las fiestas populares, tradicionales? ¿Será que es impensable exponer cuerpos masculinos que sean objeto de análisis y puntajes?

Viejos debates

En Mendoza ocurrió algo interesante: una ex reina de la Vendimia, Soledad Reina (sí, es su apellido) llegó hasta la Suprema Corte provincial y logró en 2018, que se declare nula la ordenanza que prohibía los concursos de belleza en el departamento de Guaymallén.

La ordenanza “es violatoria de la igualdad, toda vez que la misma impide a las mujeres de Guaymallén participar de la vendimia y con ello las discrimina”, dice el fallo de la Corte que cita la Convención para Erradicar toda Forma de Violencia y Discriminación contra la Mujer.

Interesante que una mujer haya impulsado esta causa. Interesante que quienes integran la Corte mendocina no utilicen la misma Convención para hablar de la violencia de exponer cuerpos de mujeres.

El debate no es nuevo. Pueden buscar la película Miss Revolution que cuenta el boicot, en 1970, al concurso de Miss Universo por parte del Movimiento de Liberación de las Mujeres de Gran Bretaña.

Y acá estamos, 54 años después, pensando y repensando el lugar de las mujeres en la sociedad, más allá de los cuerpos y el color de piel.

BRC - Información y noticias de Bariloche
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